Luis Vílchez – Goldepenal.com. Al inicio del torneo ni el fanático más radical del Caracas FC apostaba que su club acabaría la sequía y se bordaría la duodécima estrella. No solo es que no le tenían fe, sino que los compararon con conos a sus jugadores y dejaban las gradas vacías. Los avileños revirtieron la situación y rompieron con la mala racha que traían los campeones del Clausura en las finales absolutas. En los penales los rojos volvieron a tocar el cielo con las manos y rompieron con la ilusión merideña de gloria tras 34 años.

 

Al igual que este el semestre para los capitalinos, el inicio de partido no fue sencillo. A los ocho minutos Daniel Linárez sacaba un riflazo, que Alain Baroja no pudo retener y dejó servido en el área. El meta se repuso rápido, pero se llevó un fuerte encontronazo con Luis Castillo, que le dejó un “recuerdito” con sus tacos en el abdomen.  El arranque era para los académicos.

 

Parte de ese dominio se basaba en la figura de Jesús Meza y su omnipresencia en el campo. Si la fórmula del Apertura era Chiki-Pulga-Chiki-Pulga, aquí ejerció de solista y todo era Chiki-Chiki-Chiki. Recuperaba, ordenaba, lanzaba y pisaba área. La pelota era controlada por rojiblancos y los avileños aguantaban con un resultado que los dejaba como campeones.

 

Los locales hicieron la primera buena combinación al minuto 30, con un taco de Eduardo Fereira y una internada de Robert Hernández. La jugada no llegó a buen puerto.Los andinos se marcharon con premio a los camerinos, luego de que al minuto 42 inaugurarán el marcador. ¿El autor? No podía ser otro más que “Chiki” Meza.

 

El tanto derivó de una jugada caótica, donde el balón rebotó como si el área fuese una mesa de pinball, luego de varios intentos la pelota le cayó a Meza, que no perdonó. El merideño no marcaba con la casaca desde hace más de una década.

 

En el complemento la superioridad de Estudiantes se fue diluyendo y cada vez retraso más líneas. Ajenos a su ADN de posesión mutó al contragolpe, vía por donde casi amarra la serie, al 53’, con una buena internada de Christian Flores, que sacó un bombazo y puso a prueba los reflejos de Baroja. Los avileños respondieron con un buen centro de Leonardo Flores, que Fereira no pudo darle dirección de arco.

 

En el campo cada vez la pelota perdía más el color blanco y se teñía solo de rojo. En los banquillos iniciaba la partida de ajedrez. Martin Brignani apostó por tres centrales (Oscar Sainz, Galileo del Castillo y Williams Diaz) e incluso sacó a un habilidoso como Ayrton Páez para darle dinámica con Andris Herrera. Noel Sanvicente puso dos puntas, se quedó con Daniel Saggiomo como único recuperador y Leo Flores como lateral izquierdo. Uno levantaba una pared y el otro se jugaba a Rosalinda.

 

Los avileños pisaban con más frecuencia el área y al minuto 86 tuvieron premio. Un pase filtrado dentro del área, Carlos Espinoza no logra controlar bien, pero le queda a Jesús Arrieta, que con sangre la picó ante la salida de Alejandro Araque. El resultado le ponía dramatismo a la final que se dirimiría con una definición desde el punto penal, una especialidad del portero merideño y que llevó a los académicos al alzar en el Torneo Apertura.

 

Entre los destacable de la serie está que Saggiomo tuvo revancha, luego que le taparan su cobro el pasado miércoles. Un jugador bastante resistido por la afición como Jorge Echeverría no falló, pero otro que sí como Espinoza no pudo concretar.

 

Antes que Araque le detuviese su cobró a la “Sombra”, Linárez había mandado su ejecución por encima del arco. El último penal fue para el portero merideño, que pasó de héroe a villano al no poder batir a Baroja. La gloria fue para el meta caraqueño, que atajó y desató la celebración.

 

Para la televisión Noel Sanvicente aseguró que fue el mejor título de su carrera por “como empezamos y como terminamos”, en alusión a la poca fe que le tenían al equipo. “Iniciamos con una tarde triste contra Lara y ahora iluminamos la noche de Caracas con esta estrella”, remató el estratega. Al final del partido se le vio a “Chita” hacer el gesto con las manos de “12” en referencia a la cantidad de títulos absolutos del Rojo.

 

Por su parte Sanvicente suma ocho estrellas, más que casi todo el balompié criollo y las mismas que Deportivo Táchira. El oriundo de Bolívar tuvo su revancha tras su paso en falso con la selección y levantó a los avileños con un proyecto que este año suma: Torneo Clausura, Estrella, Reserva y Serie Élite Sub-17.

 

En la otra cara de la moneda se encuentra un Estudiantes que se le sigue resistiendo los títulos absolutos y que debe concentrarse en resolver los temas extra cancha (deudas) para volver por lo alto a una Copa Libertadores.

 

Ficha Técnica:

Caracas FC (1): Alain Baroja, Eduardo Fereira (Luis Casiani 75’), Juan Muriel (Jorge Echeverría 74’), Rosmel Villanueva, Rubert Quijada, Leonardo Flores, Diego Castillo (Carlos Espinoza 46’), Robert Hernández, Daniel Saggiomo, Richard Celis y Jesús Arrieta. DT: Noel Sanvicente.

Suplentes sin jugar: Christian Flores, Arquímedes Hernández, Ricardo Andreutti y Edgar Silva.

Estudiantes de Mérida FC (1): Alejandro Araque, José Manríqez, Galileo Del Castillo, Oscar Sainz, Daniel Linárez, Ronaldo Rivas, Jesús Meza (Yorwin Lobo 83’), Ayrton Páez (Andris Herrera 62’), Christian Flores, Edson Rivas y Luis Castillo (William Díaz 71’). DT: Martín Brignani.

Suplentes sin jugar: Aldair Peña, Jesús Álvarez, Luz Rodríguez y Wilson Mena.

Goles: Jesús Arrieta 86’ (CFC) Jesús Meza 43’ (EDM)

Amonestados:  Daniel Saggiomo 90’+1 (CFC) Daniel Linarez 56’ y Jesús Meza 61’ (EDM)

Árbitro: Alexis Herrera (Carabobo)

Asistente 1: Yoleida Lara (Zulia)

Asistente 2: Laura Cárdenas (Barinas)

4° Árbitro: José Argote (Zulia)

Estadio: Olímpico en Caracas

Asistencia: 14.989 personas

Delegados: Duarte de Abreu y Álvaro Sayago.

Global: Empate 2-2.

Definición en Penales: Caracas FC 4-3 Estudiantes de Mérida

Campeón 2019: Caracas FC