Marcador global de 2-1.
River jugará su tercera final en los últimos cinco años.

 

Esteban Sierra-Zamuria – Goldepenal.com. River Plate por segundo año consecutivo jugará la final de la Copa Libertadores, dejó en el camino a su rival de siempre y buscará reeditar el gallardete del 2018. Con el 2-0 puesto de la ida, la definición en la Bombonera fue de un trámite inesperado, la necesidad de uno por cambiar el resultado y el otro por mantener la hegemonía marcó la tendencia.

 

Presión, pelota al área y mucha intensidad fue la receta de Boca, muy ajena a al estilo de su entrenador, pero muy justo por la necesidad. No fue suficiente sino hasta el tramo final que pudieron acortar distancia y soñar.

 

La sorpresa fue River, no jugó a lo acostumbrado, sin frescura, sin espacio y tiempo, pateó dos veces al arco. Tuvo que pelear y esperar para celebrar su pase como finalista. La eliminatoria tuvo los matices dignos de un clásico, una fiesta descomunal, colorida y llena ambiente único de fútbol.

 

Ahora River espera por su rival, la final se jugará por primera vez en sede neutral y a partido único. Flamengo o Gremio dirimen el otro boleto a la final única.