Helmut Canales – Goldepnal.com. La Bundesliga  fue la primera de las cinco grandes competiciones del balompié mundial en Europa en reanudarse e implementar un ejemplar protocolo sanitario. Sus equipos son los que mejor han enfrentado la devaluación de activos generado por la pandemia del coronavirus que ha congelado todas las actividades sobre la faz de la tierra.

 

En mercados de transferencia  pasados se criticaba severamente al Bayern Munich y al resto de los clubes de la máxima categoría del balompié teutón, por no invertir en fichajes de más de 100 millones de euros. Incluso se les señaló de anticuados, arcaicos, con un modelo obsoleto y que quedarían rezagados en las competencias continentales.

 

Sin embargo en Alemania demostraron ser unos visionarios, le sacan muchas millas de ventajas al resto de torneos deportivos de alta gama alrededor del globo terráqueo. Eso incluye a ligas del deporte estadounidense como: La MLB, NBA, NHL y NFL, las cuales han enfrentado muchos problemas para volver a jugar en los inmuebles norteamericanos.

 

MLB tuvo que reducir su temporada a 60 juegos, a diario se conocen casos de peloteros afectados por el patógeno y otros que han hecho pública su decisión de ausentarse del curso 2020 que se avecina.

 

La máxima estrella del mejor béisbol del mundo, Mike Trout, hace una semana aseveró que podría sumarse a la lista de peloteros que no jueguen este año. Para los lectores de esta nota que en sus países, el béisbol no es tradicional, esto sería como si Lionel Messi exprese que no jugará hasta nuevo aviso por temor a contagiarse y por ende afectar a sus familiares.

 

Mientras tanto, nada similar a lo antes expuesto que vive MLB, ocurrió en la Bundesliga.  Lo más cercano a eso en Alemania fue en el ascenso, en donde todo el plantel del Dynamo Dresden fue puesto en cuarentena y tuvo que retrasar su retorno a los engramados.

 

En otros países se visualiza a las competiciones de ascenso como descuidadas y desdeñadas por las federaciones en especial en Latinoamérica, donde grafican un flamante desorden administrativo.

 

La temporada 2019-2020 de la Bundesliga acabó y lo más criticado por muchos analistas, todavía hace pocos meses, el mercado de fichajes, desde ya está con frecuentes trasferencias, gracias a la solvencia económica de sus clubes, a pesar de la gran crisis monetaria y al mismo tiempo demuestra que equipos como Bayern Munich o Borussia Dortmund hicieron lo correcto al no desbocarse en adquisición de jugador por más de 100 millones de euros en el último lustro.

 

Leroy Sané en enero era tasado al menos en 150 millones de euros  y en una negociación se podría disparar su precio. El Bayern Munich, la semana pasada lo fichó desde el Manchester City en menos de 50 millones. También no hay que olvidar que el Borussia Dortmund adquirió en el mercado invernal a su ariete Erling Haaland en 20 millones.

 

El Bayern Munich también adquirió los servicios de  Nübel, otrora capitán del Schalke 04 y Kouassi, diamante en bruto de la cantera del PSG. El Leipzig a Benjamin Henrichs, lateral con experiencia en la selección absoluta de Alemania  y el relevo de Werner, el coreano Hee-Chan Hwang, quien en la fase de grupos de la Champions League fue un dolor de cabeza para Virgil Van Dijk, el mejor defensor de este siglo desde Maldini, Nesta y Cannavaro. El asiático  hizo lucir muy mal al zaguero tulipán en Anfield. El Borussia Dortmund a Meunier gratis. Y de seguro se vienen más movimientos en los próximos días. 

 

En Alemania han sabido atenuar los estragos surgidos de la pandemia, en el resto del continente el aspecto económico ha derivado en una estela perniciosa. Por ejemplo Barcelona y Real Madrid están haciendo ventas de jugadores desesperadamente y cuadrando cuentas en los libros de contabilidad, para solventar sus deudas. En la Premier estaban rezando para que no se extinguieran los pagos por derechos de televisión, la mayor fuente de ingresos de los clubes ingleses. En Francia y Holanda se dictaminó que sus temporadas han finalizado desde hace tres meses. Por su parte Italia fue la nación del viejo continente con más grado de mortandad a diario.

 

Después que se puso en marcha el retorno de la Bundesliga, el 16 de mayo, el resto de ligas de alto nivel calcaron  el modelo  del protocolo sanitario y no sería sorpresa que emulen la forma  de trabajo que realizan las franquicias en Alemania con sus métodos de  scouteo de futbolistas y esquemas administrativo.

 

Cabe recordar que no todo lo bueno lo hace el Bayern Munich o Borussia Dortmund en la antigua Prusia, los demás no se quedan atrás, por citar casos como el desarrollo que tuvo Kevin De Bruyne en Werder Bremen y Wolfsburg, luego de ser prácticamente desechado en el Chelsea. Tampoco hay que olvidar que jugadores como: Roberto Firmino, Gnabry, Joeliton, Luiz Gustavo o Niklas Sule dieron el salto al estrellato proveniente de las filas del  TSG 1899 Hoffenheim.   

 

Por otro lado, en la tierra de los cuatro veces campeones del Mundo y tres veces dueños de la Eurocopa cada día sobresale el talento precoz.  Apartando a los  jóvenes con grandes proyecciones conocidos como: Havertz, Pavard, Haaland, Coman o Zakaria, las estrellas emergentes de la Bundesliga que hay que ponerle un ojo son: Rashica del Werder Bremen, Tapsoba, Diaby y Amiri del Bayer Leverkusen. Cuhna del Hertha Berlín, Reyna del  Borussia Dortmund, Neuhaus o Thuram del Borussia Mönchengladbach. A Geiger, Skov o  Baumgartner del Hoffenheim , Laimer y Konate del  RB Leipzig. También a Cuisance y Zirkzee del Bayern no hay que perderles el rastro.

 

En la parte estratégica la Bundesliga no se queda atrás con respecto a la Premier, La Liga y la Serie A. Prueba fehaciente de ello son: Flick, Nagelsmann, Rose, Bosz, Gisdol, Hütter, Herrlich, Baugarmt, Schreuder, Streich, Labbadia y Glasner. Todos ellos con planteamientos y variantes tácticas sobresalientes que combinan el ADN tradicional alemán que es correr o no rendirse hasta el último minuto de juego, aunque el marcador este adverso con el nuevo rasgo del buen trato al balón de parte los jugadores cuando tienen el esférico en sus pies.

 

El procedimiento teutón que era considerado como caducado o atemporal, le calló la boca a sus detractores y demostró estar muchos pasos adelantes que el resto de sus homólogos.

 

Si bien es cierto que lo que más se valora de una competición deportiva es el nivel que ostenta. Sin embargo, también hay que tomar en cuenta los procedimientos administrativos, política de fichajes y desarrollo en las inferiores. En una aleación de todos esos elementos Alemania dispone de la mejor liga deportiva del mundo, sin ninguna duda y lo esbozó en esta crisis patógena que asola a la sociedad en esta era de teléfonos inteligentes, selfies, redes sociales y del big data.

 

Si se valora el nivel de juego los oncenos de la Bundesliga en Europa, ellos demostraron que son peligrosos para el resto de competidores en el actual curso.  El Leipzig con Nagelsmann le propinó una lampaceada táctica al finalista de la Champions pasada. Por su parte el Bayern Munich con Hansi Flick trituró al Chelsea en Londres y tienen medio boleto hacia los cuartos de final.

 

En la Europa League el Bayer Leverkusen bajó la supervisión de Peter Bosz, demostró ser el equipo con mejor dinámica de juego en ese torneo continental antes de que se suspendiera.

 

El mes pasado un medio mexicano hizo el ridículo, al afirmar que apartando al Bayern Munich y  Borussia Dortmund, la Liga MX era mejor competición que la germana. No se sabe si lo hicieron adrede para tratar de aumentar el rating televisivo con ese comentario fuera de lugar o que sus panelistas entre ellos Claudio Suarez y Fabián Estay, se les nubló la razón o perdieron la capacidad de discernimiento.

 

El Hamburgo de segunda que se quedó varado en el umbral del ascenso sería campeón con mucha comodidad en futbol Azteca  y esto no es una hipérbole o algún otro tipo de exageración.  Si es por el resto de elementos para valorar de ambas ligas como el administrativo, la MX parece un circo de carpa andrajosa al hacer el símil en la balanza con la máxima categoría del balompié germano..

 

Las soluciones que demostró  la Bundesliga ante el SARS-CoV-2 refleja a los compatriotas de Immanuel Kant o Beethoven como la sociedad más avanzada del mundo. Así lo demuestran tanto los hechos como  las palabras del dos veces ganador del Balón de Oro y actual CEO del Bayern Munich, Karl-Heinz Rummenigge, quien deposita gran parte del crédito por el regreso a los estadios al gobierno alemán. «Tenemos que dar las gracias a nuestros políticos”. Esta premisa es imposible en Latinoamérica ,excepto en Costa Rica, un sueño utópico especialmente en Nicaragua.