Helmut Canales – Goldepenal.com. Hansi Flick no sólo se ha limitado a ser el responsable de que el mundo vuelva a apreciar a un Thomas Muller en un gran nivel, también es el artífice de la metamorfosis del Bayern Munich en este curso. Los Bávaros con Niko Kovac eran un equipo inerte, sin ideas, carecían de variantes tácticas en especial cuando estaban abajo en el marcador o cuando el rival les quitaba la posesión del cuero. Todo eso cambió con el otrora asistente de Low.

 

De 2006 a 2014 Hansi Flick era el segundo al mando en la mannschaft. Reportes de periódicos de Alemania como Bild o Kicker indican que él, era el encargado del planteamiento táctico del conjunto teutón y del análisis de sus rivales en renglón. Sus dictámenes eran de mucho peso y apoyo para Low, hasta el punto que quedó plasmada su asuencia en el ridículo del seleccionado germano en el Mundial de Rusia 2018.

 

El Bayern convenció a Flick para que fungiera como asistente de Kovac. Fue un movimiento acertado ya que con el croata, el ambiente en Munich era hostil, los jugadores se quejaban de la poca intensidad que existía en los entrenamientos de Niko y de sus paupérrimos esquemas en la pizarra. Incluso fue una sorpresa que el entrenador proveniente del Frankfurt continuará en el banquillo que alguna vez le perteneció a Heynckess y a Guardiola, a pesar de haber compilado la ensaladera y la Pokal en la temporada anterior.

 

Kovac siempre fiel a su pragmatismo exagerado y pernicioso, nunca generó un buen desempeño en el Bayern. Por citar ejemplos: Tite entrenador de Brasil y Julian Stéphan del Rennes son los máximos exponentes de esta doctrina, sin embargo a diferencia del balcán, ellos si implantan muchas variantes y ajustes en sus equipos desde la pizarra.

 

La goleada que le propinó el Frankfurt de 5-1 al Bayern en la primera vuelta, eso sumado al quinto escalafón donde estaba situado el equipo en la tabla de posiciones, le abrió los ojos a la directiva de que no podían continuar con su sesgo de mantener lo insostenible, al fin cesaron a Niko Kovac de su puesto y nombraron como entrenador provisional a Hansi Flick.

 

El primer partido de Hansi Flick como entrenador principal fue ante el líder de la Bundesliga en ese momento, el Borussia Dortmund. El Bayern derrotó 5 a 0 en el Klassiker a su archirrival y desde la alineación presentada por los cinco veces campeones de Europa se pudo apreciar el grado de incidencia de su nuevo entrenador en ese rutilante triunfo.

 

El aspecto más importante a destacar  en la administración de Flick en el Bayern Munich, fue mover a Joshua Kimmich del lateral diestro  a su posición original, el centro del campo.

 

El jugador surgido de la cantera del Stuttgart se había erigido como el mejor lateral del mundo, sin embargo, muchas veces el futbolista ha expresado que en el rol que se siente más a gusto, es de mediocampista.  Antes con Guardiola se había desempeñado en muchos compromisos como central,  realizando un buen trabajo en su labor.

 

El rendimiento que plasma la pareja de centrocampistas: Joshua Kimmich y Thiago Alcántara(Gorerzka cuando está ausente el español). Es que ambos comparten funciones en ese doble pivote y siempre lucen escalonados. Eso permite al Bayern una muy buena transición hacia el área rival y a la propia.

 

Debido a las lesiones de Lucas Hernández y Niklas Sule, David Alaba fue removido del lateral izquierdo donde es considerado de los mejores sobre la faz de la tierra hacia la zaga central. Ya ese movimiento lo había hecho antes Guardiola, no obstante, con muchos errores en los partidos dirigidos por parte del experto en tiros libres que poco a poco superó al acostumbrarse a la posición. Con Flick parecía ser un central de toda la vida, sin embargo, la fortaleza de su buen rendimiento en la posición es basada a lo que mejor sabe hacer, que es tener el balón en sus pies. El austriaco junto con Neuer se convierten en los primeros atacantes del esquema  táctico del  Bayern en esta etapa.

 

También el capitán Bávaro paulatinamente está volviendo a su nivel de toda la vida, que lo había perdido, luego de la lesión que sufrió en su tobillo izquierdo en los enfrentamientos ante el Real Madrid en la etapa de cuartos de final de la Champions League 2017,  donde hizo paradas difícil de creer ante Benzema, Bale y CR7. Para el resto arqueros en los cinco continentes se convierte en algo imposible emular las atajadas que son realizadas por Neuer.

 

Entre otras claves de Hansi Flick se destaca la confianza que tiene en un viejo conocido de sus tiempos en la selección, Thomas Muller. El número 25 es sin duda alguna, el jugador más táctico que ha existido en este siglo, es como un fantasma que un momento su presencia no se percibe en el terreno, pero siempre se las ingenia para hallar espacios y colocarse en lugar indicado a la ofensiva.

 

Muller desde que falló un penalti ante Oblak en las semifinales de Champions 2016 cuando Guardiola le dio un baile nunca visto al Atlético en palabras del propio Simeone, después de ese error el anotador de 10 goles en Copa del Mundo reflejaba la imagen en el césped  que ese percance lo traumó para el resto de su vida, su desempeño era muy pobre,  hasta el punto de que había dejado de ser parte del 11 titular del Bayern , fue purgado del seleccionado nacional y cuando jugaba en su club, su incidencia positiva era nula. El momento del retiro para un deportista que lo había ganado todo en su disciplina, estaba  cada día más cerca a sus 30 años.

 

El  trabajo esbozado por Müller de la mano de Hansi Flick ha sido fundamental, a ratos de mediapunta por detrás de Lewandowski o bien, cómo un mediocampista ofensivo por delante de la pareja Kimmich-Thiago.

 

Otra característica del Bayern con Hansi Flick es la forma en que sabe manejar una presión alta y una rapidez notable en todas sus líneas, la prueba fidedigna de ello fue el funcionamiento del equipo en la victoria de 3 a 0 sobre el Chelsea en Londres.

 

Hansi Flick ha optado por varios sistemas y variantes  tácticas como la de 4-2-3-1 o 4-4-1-1 cuando su onceno ataca, incluso se le ha visto un 3-4-3, donde cada jugador ha sido importante, ya sea de manera posicional o con balón.  Con estos planteamientos las cifras de Thomas Müller se incrementaron: 12 asistencias y 6 goles. Otro beneficiado de esto es Alphonso Davis. El canadiense es una apuesta de Kovac en el lateral izquierdo, sin embargo, su actual entrenador es quien ha exprimido todo su potencial. Parece un tractor con velocidad de Ferrari de Fórmula  1, lo demostró cuando anuló a Haaland en una carrera de 40 metros, el compatriota de Magnus Carlsen le sacaba una ventaja de 10 a 12 pasos.

 

El Bayern Munich de Hansi Flick junto al Manchester City de Guardiola eran tanto en funcionamiento y en repertorio táctico como los dos mejores equipos del balompié de alto rendimiento antes del parón por la pandemia del coronavirus que azota el mundo. Los ingleses siguen en estado de reposo, sin embargo, los alemanes que han ganado sus siete partidos de Champions (3 con Kovac) y su entrenador que casi toda su carrera la ha incursionado como asistente técnico continúan demostrado que son serios aspirantes a calcar el triplete conquistado en el 2013.