Johnny Nieto – Goldepenal.com. Finalmente rodará el balón sobre el césped de los escenarios futbolísticos de la República Dominicana. La Liga Dominicana de Fútbol (LDF) remó contra la corriente durante todo el áspero 2020 para que su show pudiera levantar el telón.

 

Tiene que ser notable desde todo punto de vista que un ente deportivo tan joven y prácticamente a puro pulmón en el ámbito financiero junto a sus clubes, hayan perseverado en medio de todo lo que ha representado el caos generado por la pandemia, hasta lograr la autorización para que haya competencia.

 

Cierto es que la contienda será distinta porque no contará con el extenso calendario que se había planificado desde principios de año o que quizás hubo en ediciones anteriores, pero la vida para toda la humanidad no ha sido igual desde la aparición del Covid-19, que se ha encargado de arrebatar tantas vidas en todo el mundo.

 

Corresponde valorar que los conjuntos de la LDF se han mantenido de pie a pesar del duro golpe económico que ha generado la situación sanitaria universal por la que atravesamos. Todos perdieron la inversión económica y de tiempo que hicieron desde que comenzó el andar del almanaque 2020 para prepararse y brindar una digna competencia a partir de marzo.

 

Es cierto que casi todos liberaron a sus jugadores, pero la situación lo ameritaba. No obstante, a partir del momento que se ratificó la posibilidad de tener el torneo que se disputará a partir del 9 de octubre, cada uno dejó los lamentos de lado para aprovechar cada instante y ajustarse para lo que viene.

 

Sin lugar a dudas, la gran noticia es que la LDF se activará, demostrando que es parte del crecimiento, que de a poco la organización se va asentando y madurando. En unos por convicción y en otros por coacción, pero el carro tiene que marchar para buscar el progreso y encontrar las miradas que tanto se necesitan: Las de inversionistas y las del público dominicano.

 

Y la marcha no puede ser a la desbandada y allí también hay que reconocer que se han preparado, realizando un Protocolo Sanitario Anti Covid-19 para implementar tal cual han hecho las grandes competiciones europeas y del mundo. Desarrollado por recurso humano del país, mostrando capacidad. Pero sobre todo, mostrando ganas, porque quizás hubiese sido más fácil apagar las luces y cerrar la puerta hasta el próximo año.

 

Para unos no será liga, para otros sí, ese debate es totalmente inverosímil, porque lo realmente importante es que volverá a la vida y brillará una actividad que lucha por afianzarse y de la que dependen cientos de familias.

 

El fútbol siempre ha ido de la mano de las culturas, de la forma de vida de las personas de las diversas latitudes del mundo. Hasta en los momentos más difíciles de la humanidad el balompié ha sido más que una manera de sano entretenimiento y en esta oportunidad para Quisqueya también lo será.

 

Ocho equipos, cuatro estadios, dos grupos y dos meses de contienda en la que el premio serán los dos cupos para representar a República Dominicana en la Copa Caribeña de Clubes 2021. Que empiece la fiesta.