Daniel Oliveros/Lima -Goldepenal.com. La presentación actual de los equipos del fútbol peruano en el concierto internacional marca lo que se pudiera determinar como una catástrofe futbolística. Es contradictorio que un equipo que resulte ser campeón en un torneo doméstico, vaya a una confrontación internacional y reciba de un mismo equipo catorce goles, tal como le ocurrió al Binacional FC.

 

Las responsabilidades tendrán que ser compartidas, entre lo ocurrido con el tema de la pandemia, las imprecisiones que generalmente quedan determinadas por los directivos al momento de hacer contrataciones, el aspecto técnico que también tiene su papel protagónico en este tipo de situaciones e indiscutiblemente el comportamiento de los actores en el rectángulo de juego.

 

Pero no sólo debemos referirnos al campeón, también el subcampeón Alianza Lima está atravesando una situación inadecuada para un conjunto que durante años ha sido el gran protagonista del fútbol peruano. El poderoso del sur y los íntimos tanto en el torneo doméstico como en la Copa Libertadores de América, no han tenido los resultados que se esperaban para los dos representantes incas en el evento sur continental.

 

Alianza en Copa Libertadores ya suma nueve partidos consecutivos sin ganar, pero llega a ubicarse como el segundo equipo con mayor cantidad de partidos consecutivos sin conseguir un resultado importante fuera del torneo local, como la Copa Libertadores de América, y es que acumula 21 cotejos sin ganar. Sólo está por arriba de él un desaparecido del fútbol venezolano, Galicia.

 

El periodismo cataloga como un desastre la presentación internacional de los equipos peruanos, pero es el resultado de las directrices que se toman a nivel federativo, y por supuesto lo que hacen los mismos equipos. En el torneo local el respaldo y apoyo a las categorías inferiores es mínimo para no decir que nulo, absolutamente ningún equipo se preocupa por darle continuidad y oportunidad a los jugadores que vienen de las canteras.

 

Canteras que en muchas oportunidades terminan siendo olvidadas o sólo teñidas para cumplir con un requisito solicitado por el ente rector del fútbol en aquel país inca. Pudiera ser este el momento de darle un golpe a la mesa y cambiar de manera contundente las formas de como se maneja el fútbol peruano, darle un revulsivo al balompié inca que le permita tener mayor contundencia tanto en lo local como más allá de sus fronteras.

 

Con estos últimos resultados del fútbol peruano en la palestra de las confrontaciones organizadas por Conmebol, pudiéramos llegar a pensar que este torneo está sosteniéndose sobre unas bases de naipes y que en cualquier momento se pueden caer.

 

Es primordial aceptar que se está equivocado en los modos de como se gerencia el fútbol en el Perú, pero es fundamental buscar un cambio estructural, no sólo en dirigencia sino también en la mentalidad de los jugadores que dicen llamarse profesionales.

 

Por eso indiscutiblemente la reestructuración en el balompié del Perú es estrictamente necesaria, para poder alcanzar de esa manera un sitial más importante en el escalafón de la clasificación de los equipos de Sudamérica a nivel mundial.