Daniel Oliveros/Lima – Goldepenal.com. En tiempo de pandemia fueron muchas las condiciones y las normativas reguladoras por parte del Ministerio de salud, del gobierno nacional y de la Federación Peruana de Fútbol, que fueron impuestas para que fueran cumplidas de manera contundente por todos y cada uno de los integrantes de los clubes que forman parte de la Liga 1 Movistar en el balompié peruano.

 

Desafortunadamente algunos de ellos no tuvieron la precaución de dar el más estricto y riguroso cumplimiento a cada uno de los protocolos impuestos por la federación, para poder realizar traslados, concentración, movimientos de los jugadores que integran las plantillas de los equipos del fútbol inca.

 

Caso expreso, la situación delicada y complicada que está atravesando el equipo Binacional, quién luego de la larga para por el tema del coronavirus y en el regreso del fútbol nacional en el Perú, le correspondía enfrentar al Alianza Lima, pero incumplió de manera tajante y contundente cada uno de estos señalamientos presentados por los organismos de salud del país.

 

El incumplimiento en tema de traslados, la concentración obligatoria y algunos jugadores en centros comerciales en sandalias y sin tapabocas fueron el detonante para que el equipo íntimo del Alianza Lima, se estableciera ante la federación para solicitar que se le otorgaran los puntos y la no realización del partido por el tema de un riesgo enorme de contagio ante el campeón del fútbol peruano el equipo de Binacional.

 

Pero a esto debemos agregar las imprudencias cometidas por el equipo de Llacuabamba, a quién se le logró demostrar la falsificación de una firma en la que se certificaba la aplicación de las pruebas moleculares para la detección de Covid-19 en sus jugadores, pruebas que deben ser presentadas de manera cotidiana para las jornadas del fútbol peruano.

 

Esto indiscutiblemente deja en tela de juicio la pulcritud en el cumplimiento de los estatutos y normativas establecidas para el fútbol peruano y desde luego que demuestra la falta de profesionalidad por parte de los directivos del equipo peruano, al momento de presentar esta prueba con una firma falsa.

 

¿Los tiempos de pandemia están desnudando de una u otra manera la honestidad de los clubes a nivel mundial? Es una interrogante que surge luego de conocer en detalle los casos que se están viviendo dentro de la Liga 1 del fútbol peruano.

 

Y la otra gran pregunta que nace con relación a un tema de esta envergadura es ¿Cuáles son las acciones que tomará el ente rector del fútbol en el país peruano con relación a un equipo como Llacuabamba que no ha recibido por ahora ningún tipo de sanción? ¿O por el contrario esto simple y llanamente se pasará por debajo de la mesa y quedará simplemente como una anécdota más de las irregularidades que se han dado en el balompié del país inca?